RENDIRSE NUNCA 

NIKKI DONOVAN 

Con el rey Ricardo preso, no hay nadie para hacer cumplir la ley. El marido de lady Nicole lo había enviado para engendrar un heredero con su joven esposa. La Vieja Emma había sugerido que ella corriese para recibirlo y se arrojase a sus pies, llorando, para mostrar su miedo y vulnerabilidad. El tenía un sabor difícil de definir: Reynard se encontraba al lado de la bañera, riendo.


#LIBROS #PDF #MEGA #DESCARGAR

Comentarios